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Estar atento

Como quizás sea de esperarse, voy a iniciar este blog con un artículo explicativo del porqué le puse ese nombre: Estar atento.

En realidad es muy sencillo, porque en el simple acto de prestar atención radica la esencia de nuestra seguridad personal. Pero cómo! te preguntas?? Pues bien, permíteme explicártelo.

Hay un dicho que dice: “Más vale prevenir que lamentar”, pues eso es precisamente lo que vamos a hacer, tratar de evitar las situaciones de peligro. Y si bien puede parecer algo difícil de lograr no lo es tanto, todo radica en un simple y gran secreto: estar atentos a nuestro entorno. Pero ojo, eso no quiere decir que tengamos que andar como locos paranoicos por la calle mirando para todos lados permanentemente y sospechando hasta de nuestra propia sombra, no, no, tampoco hay que ser tan extremista!!

Pero es un hecho que las víctimas de la  enorme mayoría de delitos fueron tomadas por sorpresa, porque éstas estaban distraídas, seguramente prestando atención al celular o a cualquier otra cosa, menos a su entorno.

En realidad no importa dónde estemos, en nuestra casa, en el trabajo, de compras, en el auto, moto u ómnibus, o simplemente caminando por la calle, en cualquier lado podemos ser el blanco de algún tipo de delincuente, está en nosotros no transformarnos en víctimas.

Si bien la mayoría de nosotros nos limitamos a lo que ven nuestros ojos, la vista no es el único sentido que podemos utilizar para estar atentos a nuestro entorno, también podemos utilizar nuestra audición y en algunas ocasiones hasta el tacto, sabés que el sentido del tacto lo tenemos en todo nuestro cuerpo, no solamente en nuestras manos no? En un ómnibus lleno de gente podemos llegar a “sentir” un arma oculta en una persona que nos roza al pasar por nuestro lado! Cómo debemos actuar en una situación así es tema para otro artículo.

Un ejemplo de utilizar nuestra audición puede ser en nuestra propia casa. Es una realidad que el ser humano es un animal de costumbres, lo cual nos hace ser rutinarios y predecibles, no solo nosotros mismos, sino también quienes nos rodean diariamente. Por lo general todos tenemos alguna clase de rutina a la que estamos tan acostumbrados que ya la llevamos a cabo hasta casi automáticamente, pero también es cierto que cualquier cosa fuera de lugar de esa rutina nos llama la atención, como por ejemplo un ruido extraño afuera de nuestra casa, o el perro del vecino ladrando “diferente”. Pues bien, el hecho radica justamente en prestarle atención, al perro del vecino, al ruido extraño o lo que sea que nos haya llamado la atención en un principio. Eso será lo que haga la diferencia entre ser un blanco y una víctima.

En la calle si bien vamos a depender principalmente de la vista, también podemos estar atentos a los diferentes sonidos de nuestro entorno, lo cual amplía nuestra capacidad de detección. Tengan en cuenta que el campo visual del ser humano es aproximadamente de 160 grados, eso son unos 80 grados a cada lado del sentido en que miren nuestros ojos, pero nuestra capacidad auditiva no se ve afectada por una limitación de ese tipo, así que si prestamos suficiente atención podemos sentir a alguien que se aproxime por detrás, aunque no seamos capaces de verlo.

Así que empieza con eso, con prestar atención a todo tu entorno, siempre manteniendo la calma, eso es fundamental, no sirve de nada que nos pongamos nerviosos o perdamos el control. Trata de observar a las distintas personas que circulan en la calle sin mirarlas directamente, primero empieza con las que pasan cerca y a medida que vayas adquiriendo práctica trata de hacerlo con las que están más lejos. Y de a poco intenta también poner atención a los sonidos, poniendo principal atención a los que vienen de lugares a los que no estás mirando, vas a ver que con el tiempo vas a “tener ojos en la nuca”.

Pero… que tanto y qué es lo que tengo que mirar? Al principio te recomiendo que trates de estar atento a lo más que puedas, porque es fundamental que generes la costumbre de estar atento hasta que se vuelva algo nato en vos. Con el tiempo vos mismo vas a empezar a buscar detalles, como armas ocultas, actitudes sospechosas, etc.

Lo realmente importante es sacarnos malas costumbres de encima como ir mirando el celular, o ir con la cabeza en las nubes pensando quien sabe en qué mientras andamos caminando por la calle, recuerda que lo que hace la diferencia entre ser un blanco y una víctima es simplemente una cosa:

Estar atento!!

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